LOS NÚMEROS SEGÚN PEROTTI

Política 28 de enero de 2020 Por Redacción - Portal Vos
La provincia tiene más plata por cobrar a la Nación que déficit presupuestario. La Casa Gris ya logró el aumento de impuestos y dejó de pagar a empresas santafesinas. Pero no exhibe acción política para hacerse de recursos federales a los que tiene derecho, mientras Córdoba lo intenta en el Congreso y Buenos Aires lo logra en la Anses.
Casa-de-Gobierno

¿Tiene Santa Fe una estrategia política propia y de perspectiva nacional para sus acreencias? Omar Perotti aumentó impuestos provinciales, posterga la demanda por la millonaria deuda nacional al distrito -unos $ 80 mil millones- y paraliza la economía local. Buenos Aires o Córdoba procuran que el Congreso y la Casa Rosada amparen (financien) sus necesidades.

 

La semana pasada el gobernador de Santa Fe volvió de la Anses con un cheque por $ 773,7 millones de deuda del organismo nacional (cuotas de noviembre y diciembre por el déficit de la caja previsional santafesina). Perotti dejó sin reclamar una deuda impaga de la misma Anses (herencia de la administración Macri) por $ 5800 millones más actualizaciones. Y en marzo próximo vencerá otra compensación anual por el compromiso federal con provincias que no transfirieron sus cajas.

 
También la pasada semana, Alejandro Vanoli -director ejecutivo de la Anses- le renovó a Axel Kicillof un préstamo de U$ S 263 millones. Así el Fondo de Garantía de Sustentabilidad del organismo previsional nacional sirve para financiar a Buenos Aires pero no para pagar deuda a los santafesinos.

Este martes el cordobés Mario Negri irá a las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas, en la Cámara de Diputados del Congreso Nacional, con la propuesta de añadir artículos a la ley para respaldar la renegociación de deuda provincial en el marco de la nacional.

El titular de la bancada de Juntos por el Cambio no desconoce que el peronismo carece de quórum y de los votos para imponer su voluntad en la Cámara baja; las deudas provinciales serán moneda de canje político, o al menos esa es la intención cordobesa, en la que el radical tira a favor, por mucho que el gobernador sea peronista.

 
Martín Guzmán, el ministro de Hacienda; el secretario de Asuntos Estratégicos Gustavo Béliz y el titular de la cartera de Interior, Wado de Pedro, han recibido a varios mandatarios provinciales que buscaron amparo en la Rosada, que fueron a “hacer política” por sus necesidades. Si el rafaelino pasó por allí con ese fin, lo ha ocultado.

El mandatario provincial se ha tomado seis meses de transición y uno de gestión para presentar un diagnóstico que lo justifique. Llega hasta esta instancia con las derrotas políticas de una inoportuna reforma constitucional y de un presupuesto que la oposición le impuso, en acuerdo con senadores del peronismo.

La reacción de la Casa Gris fue dejar de pagar a los acreedores comerciales y paralizar la obra pública por unos $ 3500 millones, lo que supone agravar en Santa Fe el cuadro recesivo de la macroeconomía nacional, tras el fracaso de macrismo a la hora de controlar la inflación y devolver crecimiento al PBI. Después del diagnóstico, aún restará saber qué hará Santa Fe con las empresas santafesinas, con sus trabajadores de la construcción, con los empleados públicos o los docentes. Sólo por mencionar algunos rubros.

La Anses tiene impaga (desde la gestión Macri) una deuda de $ 5800 millones más actualizaciones a Santa Fe. Pero hace una semana el Fondo de Garantía de Sustentabilidad le “prestó” U$ S 263 millones a Buenos Aires.

Un buen perfil de deuda

A pesar de los anabolizados reclamos por la herencia local, Santa Fe debe afrontar vencimeintos de deuda por U$S 72 millones y $ 300 millones en este año, según Economía y Regiones en base a datos de Hacienda de la Nación. Con similar población y economía, Córdoba debería afrontar U$ S 222 millones y $ 1380 millones (no hay reclamo al antecesor porque es el mismo Schiaretti).

La inmensa Buenos Aires tiene U$ S 2023 millones y $ 34.620 millone y recibe préstamos de Anses, que no le paga deuda a otros distritos. Se explica por qué la Casa Gris es considerada “rica y solidaria” en los términos de Alberto Fernández.

 
La discriminación a la virtud administrativa santafesina no es nueva. Ya tras la crisis de 2001 Santa Fe no emitió cuasimoneda, pero sí las recibió (Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales) que el por entonces ministro Juan Carlos Mercier reclamaba: “deberían llamarse Letras de Cancelación de Obligaciones Nacionales”.

Ahora la provincia tiene sus pagos de deuda presupuestados con el 1 % de sus gastos, cuando la ley de Responsabilidad Fiscal fija un límite de hasta 15 % de esa relación. Los analistas de Consultatio (nota de El Cronista del pasado lunes) catalogaron la deuda santafesina como la segunda más sólida, mientras que Córdoba cayó dos puestos y Buenos Aires empeoró su calidad incluso antes de “reperfilamiento” que intenta forzar Kicillof.

2,2 % del Producto Bruto provincial

es la deuda de Santa Fe (a octubre 2019), equivalente a unos U$ S 665 millones. Con similar economía, el “modelo Córdoba” tiene deuda por U$ S 2.768 millones, que cuadruplica a la santafesina.

Del diagnóstico a la (in)acción

En las próximas horas Omar Perotti presentará los datos de “la herencia”. El gobernador se tomó seis meses de transición y uno de gestión para definir dónde está la provincia; mientras tanto mandó a aumentar impuestos y mantuvo paralizada la obra pública.

¿Cuál es la lógica de dejar de pagar $ 3500 millones a constructoras que en su mayoría son de Santa Fe? La Casa Gris dice que tiene déficit pero paga cláusula gatillo a empleados públicos provinciales, mientras la construcción perdió hasta octubre al menos 3.700 puestos de trabajo registrados en comparación con enero de 2019 según datos del Ieric (hoy serían ya 5.000 los desempleados) y los trabajadores de municipios y comunas ven peligrar sus ingresos.

 
La lista de empresas comerciales que están “financiando” la paralización de enero en la administración santafesina, son en muchos casos Pymes proveedoras que ven agravada la situación si el gobierno no se pone en marcha.

Empresarios y sindicalistas están convocados en la Casa Gris para escuchar las cuentas que ofrecerá Perotti. Pero son Esteban Borgonovo (ministro de Gobierno) y Rubén Michlig (Gestión Pública) los que deben “hacer política” con los legisladores de la oposición (mayoría en Diputados) y el propio mandatario provincial debe definir cuánto le exige a los contribuyentes y actores económicos santafesinos y qué le reclama al gobierno federal con una estrategia política activa. Como la tienen Córdoba o Buenos Aires.

FUENTE: El Litoral

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