EL VATICANO PIDIÓ PERDÓN POR LOS ABUSOS EN EL PRÓVOLO

Actualidad 29 de noviembre de 2019 Por
El juicio canónico que se hace en Santa Sede todavía no falló sobre los sacerdotes. Este lunes fueron condenados a 42 y 45 años de cárcel.

La Iglesia Católica pidió perdón este miércoles por los abusos sexuales de menores cometidos en el Instituto Próvolo de Mendoza. Si bien confió en que las condenas penales contra los acusados traigan “paz a las víctimas que han sufrido tanto”, todavía no decidieron expulsar a los condenados por la Justicia.

Dos días después de la sentencia contra los curas Nicola Corradi y José Corbacho, y a través de una carta pública, el comisario nombrado por el Vaticano y obispo auxiliar de La Plata, Alberto Bochatey, manifestó el pedido de perdón por parte de la Iglesia.

En un comunicado publicado por la Conferencia Episcopal Argentina, Bochatey destacó la investigación canónica que inició el Vaticano en mayo de 2017 ante las denuncias realizadas en Mendoza y sostuvo que los enviados constataron que las mismas eran verosímiles.

“La Iglesia nunca encubrió a los sacerdotes en cuestión y el proceso canónico sigue su curso en la Congregación de la Doctrina de la Fe”, indicó. Además, resaltó el hecho de que la Iglesia “nunca ocultó información ni quitó colaboración”. Sin embargo, los familiares de las víctimas siempre reclamaron que sí dificultaron la investigación.

Al referirse a los abusos sexuales, Bochatey citó al papa Francisco al señalar que las violaciones “son un crimen que genera hondas heridas de dolor e impotencia”, y agregó que lo ocurrido “ha hecho también un daño inmenso a la Iglesia de Mendoza”.

Los curas Horacio Corbacho y Nicola Corradi fueron condenados a 45 y 42 años de prisión, respectivamente, por el abuso sexual de menores en el Instituto Próvolo. En tanto, el jardinero Armando Gómez recibió una pena de 18 años de cárcel por delitos similares, también consumados en el instituto religioso para niños hipoacúsicos.

En la causa, que tiene una decena de víctimas de entre 4 y 17 años, Corbacho había sido imputado por 16 hechos que incluyen “abusos sexuales agravados con y sin acceso carnal y corrupción de menores”, mientras que a Corradi lo acusaron por cinco y a Gómez por otros cuatro.

La investigación paralela del Vaticano

El veredicto que dio a conocer la Justicia argentina no basta para que la Iglesia avance en el proceso canónico contra los implicados. Para eso, será necesaria una sentencia definitiva en un juicio eclesiástico contra los curas, que actualmente está en curso en el Vaticano.

Según pudo conocerse, el protocolo de la Santa Sede se realiza de manera disociada de los procesos que se siguen en el ámbito judicial argentino. De esta forma, las acciones que la Iglesia tome con respecto a Corradi y Corbacho, que podrían incluir su expulsión del sacerdocio, quedarán supeditadas al resultado de dicha investigación.Al respecto, desde la Congregación para la Doctrina de la Fe -el organismo de la Iglesia que se ocupa de delitos de esta envergadura- alegaron dificultades en el desarrollo del proceso debido a la falta de acceso a la información necesaria.
 

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